La reforma previsional toma estado parlamentario la semana que viene

El Gobernador ya tiene en sus manos el texto final del proyecto de reforma. Por estas horas le da las puntadas finales. Lo ingresará esta semana al Senado. Y la semana que viene, en sesión especial, se pasará a comisión. El oficialismo tiene los votos para darle media sanción.

Antes de que termine la semana el Poder Ejecutivo ingresará por mesa de entradas del Senado el proyecto de reforma previsional. Y la semana que viene, probablemente el miércoles, la Cámara se reunirá en una sesión especial en la que la iniciativa tomará estado parlamentario.

Ese es el esquema de trabajo que esperan en el Senado.  El miércoles 20 de mayo, la reforma previsional pasaría entonces a la comisión de Presupuesto que preside Gustavo Vergara.

El paso siguiente será el llamado a la reunión de comisión, donde se espera que comience el debate parlamentario, con la participación de invitados.

Una vez emitido el dictamen, el proyecto volverá al pleno del Senado, donde se requiere mayoría simple para su aprobación.

El Ejecutivo eligió al Senado como cámara de origen porque tiene los votos para aprobar la reforma. Se descuenta que la senadora peronista de Feliciano Gladys Meca Domínguez volverá a votar junto al oficialismo, como lo hizo el año pasado con la creación de OSER. Esto asegura un resultado de 9 a 8 a favor del proyecto.

Después sólo restará el trámite en la Cámara de Diputados, donde la mayoría oficialista es más cómoda.

Pero en el oficialismo repiten que la intención del Gobernador es que la iniciativa se apruebe con el mayor consenso posible. Se espera entonces que, aunque tengan los votos, no quede nadie sin participar del proceso parlamentario.

Por lo que pudo saber Página Política, el texto del Ejecutivo no presentará cambios significativos respecto de los temas que se listaron hace dos meses, cuando se dieron a conocer los “Principales vectores a ser tenidos en cuenta en el proyecto de reforma previsional”.

Las modificaciones, en todo caso, pasarían por los márgenes de ajuste que planteó el borrador. El principal podría ser el que involucra a la base de cálculo para el haber inicial y que fue uno de los puntos que mayor resistencia encontró en las organizaciones gremiales. Siempre se entendió que los 30 años que se escribieron en los “vectores” planteaban una hipótesis de máxima que serviría como punto de partida para una negociación.

En general, se espera que el proyecto no sume puntos de conflicto a los que ya se han venido debatiendo. Y que ajuste los posibles frentes judiciales.

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