Boca Juniors afrontará este martes uno de los partidos más importantes del semestre cuando reciba a Cruzeiro en La Bombonera, por la Copa Libertadores. Con poco margen de error y varias bajas sensibles, Claudio Úbeda todavía mantiene una duda clave en el ataque.

La principal incógnita pasa por definir quién acompañará a Miguel Merentiel en la delantera. La baja de Adam Bareiro, lesionado en la eliminación frente a Huracán por el Torneo Apertura, obligó al cuerpo técnico a buscar variantes para un puesto en el que Boca no tiene demasiadas opciones.
El reemplazante natural sería Milton Giménez, aunque el ex Banfield arrastra una molestia en uno de sus tobillos y no pudo trabajar con normalidad en la última práctica. Si no llega en condiciones, el elegido sería Ángel Romero, que aparece como la otra alternativa ofensiva.
La decisión no es menor, ya que ambos delanteros ofrecen características distintas. Con Giménez en cancha, Merentiel suele moverse con más libertad, aprovechando la referencia de área que aporta el centrodelantero. En cambio, si juega Romero, el uruguayo tendría que asumir un rol más centralizado en ataque.
Cambio de banda: Braida gana terreno y Belmonte, el apuntado para el mediocampo
Además de esa duda, Úbeda planea otros dos cambios en el equipo titular. Uno de ellos estaría en el lateral derecho: tras los flojos rendimientos de Marcelo Weigandt y la poca confianza que genera Juan Barinaga, el DT se inclinaría por Malcom Braida. Aunque habitualmente se desempeña por la izquierda, el ex San Lorenzo dejó una buena imagen jugando como lateral derecho en el último partido.
La otra modificación obligada será en el mediocampo. Tomás Belmonte aparece como el principal candidato para reemplazar al suspendido Santiago Ascacíbar, expulsado en la derrota ante Barcelona de Ecuador. Ánder Herrera también pelea por ese lugar, aunque todo indica que comenzaría en el banco de suplentes.
Boca se juega mucho en La Bombonera
Con un clima caliente y la presión de jugarse gran parte del año en la serie, Boca buscará hacerse fuerte en su casa para llegar con ventaja a la revancha en Brasil.

