La interna dentro del oficialismo libertario volvió a quedar expuesta tras el llamado “Rufusgate”, el episodio que enfrentó al sector de Martín Menem con el armado de Santiago Caputo. En medio de la tensión, Javier Milei salió a respaldar al presidente de la Cámara de Diputados y sostuvo que la situación habría sido “prefabricada” para perjudicarlo.

La explicación presidencial buscó cerrar el conflicto, aunque terminó generando nuevas lecturas dentro de La Libertad Avanza. Milei defendió a Menem, pero al mismo tiempo volvió a calificar a Santiago Caputo como una persona cercana a él, al punto de llamarlo “hermano”. Con esa postura, el Presidente intentó equilibrar entre dos sectores que vienen disputando influencia dentro del Gobierno.
El conflicto se originó por publicaciones atribuidas a la cuenta “Periodista Rufus”, desde donde se habrían realizado ataques contra Caputo y otras figuras del oficialismo. Mientras Menem había dado una explicación vinculada a un error de manejo de redes, Milei instaló la idea de una operación en su contra.
En el entorno de Caputo, sin embargo, rechazaron esa interpretación y descartaron cualquier posibilidad de renuncia. Allí sostienen que, pese a los avances del sector alineado con Karina Milei y los Menem, el asesor mantiene poder real en áreas estratégicas del Gobierno.
La disputa deja en evidencia una interna que el oficialismo intenta minimizar públicamente, pero que sigue abierta entre quienes responden a Karina Milei, los Menem y el espacio de Santiago Caputo.
Fuente: La Política Online.

