
Victoria Villarruel volvió a incomodar al oficialismo con una frase dirigida al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Durante una visita a Rosario, donde participó de una misa en homenaje a su padre, la vicepresidenta fue consultada por la prensa y dejó una definición que impactó de lleno en la interna libertaria: dijo que “todos” están esperando que Adorni presente su declaración jurada.
El comentario no fue casual. Hace casi dos semanas, Javier Milei había asegurado que el funcionario tenía preparada la documentación y que la presentaría para despejar las dudas surgidas en torno a su situación patrimonial. Sin embargo, hasta ahora no hubo novedades concretas y el tema sigue abierto dentro del Gobierno.
La frase de Villarruel llega en un momento sensible para La Libertad Avanza, atravesada por tensiones internas, disputas de poder y cuestionamientos cruzados entre distintos sectores del oficialismo. Aunque la vicepresidenta evitó responder si Adorni debería renunciar, su señal pública volvió a exponer una distancia política cada vez más visible con el núcleo del Ejecutivo.
También buscó despegarse de las peleas internas que sacudieron al Gobierno en los últimos días. Afirmó que no participa de ninguna disputa y que cumple su tarea desde el Senado, mientras señaló que las explicaciones deberían darlas el Presidente, su hermana o quienes estén mencionados en los conflictos.
Sobre su futuro electoral, Villarruel evitó definiciones y aseguró que todavía falta mucho tiempo para hablar de candidaturas. Aun así, su reaparición volvió a tener lectura política: la vicepresidenta eligió hablar poco, pero lo suficiente para dejar un mensaje incómodo hacia adentro del oficialismo.

